¿Qué es el ayuno de dopamina digital que ayuda a calmar la mente?
Es tardío. La jornada concluyó hace tiempo, las luces están apagadas, pero los dedos continúan en movimiento. Es difícil dejar de dar un like, publicar una historia o revisar un mensaje adicional. Después del último mensaje surgen otros nuevos; el ciclo parece no tener fin. Asimismo, aparece la necesidad de examinar todo tipo de espacios digitales: informaciones, actualizaciones, comentarios sobre asuntos que, de repente, parecen adquirir relevancia considerable.
Esa actividad, llegado un momento, ya no se relaciona con el disfrute. Predomina una sensación inusual: la urgencia de informarse sobre todo o de involucrarse en todo. Detrás se manifiesta el malestar, la ansiedad de creer que es vital estar informado sobre todo: “¿Y si ocurre algo y no me doy cuenta?”
El fenómeno FOMO y sus raíces
Este sentimiento ha cobrado tal vigencia que hasta posee su propio acrónimo: FOMO, del inglés “fear of missing out”, el miedo a quedarse afuera. Si no fuera tan actual, parecería una broma, pero no lo es.
El comediante británico Benny Hill solía interpretar a una señora que miraba durante horas la televisión encendida sobre una señal estática. Por aquel entonces, la programación televisiva tenía horarios limitados y existía lo que se denominaba “señal de ajuste”. Esa señora, por temor a perderse una noticia, permanecía observando la pantalla vacía.
Hoy, esa escena se ha convertido en realidad. La señal de ajuste se transformó en un torrente igualmente vacío de contenido significativo.
En la práctica clínica los trastornos del sueño y el estado de hipervigilancia, de alerta constante, han adquirido tanta importancia que lo vemos cotidianamente.
La ansiedad, el insomnio y del malestar anímico que esa búsqueda genera, se realimenta al buscar información constante sobre estos temas de salud. Hay que tener el último dato, de un influencer habitualmente, respecto al sueño, o el ultimo dispositivo, o gafas, ya que no tener esa información significaría no poder combatir ese malestar, que se crea paradójicamente en esa búsqueda incesante.
Con Informacion de EL ARAGUEÑO.





