Financiamiento sin préstamo: Cómo los Derechos Especiales de Giro del FMI abren una vía de liquidez para Venezuela.
Tras el reciente acercamiento entre Venezuela y el FMI, el acceso a los Derechos Especiales de Giro (DEG) vuelve a ser una prioridad en la agenda económica.
Se trata de un mecanismo financiero que la nación bolivariana intentó activar sin éxito durante la pandemia por Covid-19 y que ahora, con el desbloqueo institucional, vuelve a ser accesible. Conviene precisar su naturaleza para despejar equívocos: los DEG no constituyen un préstamo, ni generan deuda para el Estado receptor.
Al igual que cabe aclarar que se crearon en 1969 y son un activo de reserva internacional complementario que el FMI asigna a sus países miembros en proporción a su cuota dentro del organismo. De hecho, el propio Fondo aclara que «el DEG no es ni una moneda ni un crédito frente al FMI. Más bien representa un derecho potencial frente a las monedas de libre uso de los países miembros«.
Instrumentos que pueden canjearse por liquidez
En términos prácticos, se trata de instrumentos que pueden ser canjeados por liquidez en cualquiera de las divisas que integran la canasta del FMI. Esto sin condiciones de reembolso ni programas de ajuste estructural asociados.
En ese sentido, en agosto de 2021, el FMI aprobó una emisión histórica de 650 mil millones de dólares en DEG para mitigar el impacto económico global de la pandemia. Venezuela, como país miembro, tenía derecho a recibir aproximadamente 5.100 millones de dólares bajo esta asignación. Sin embargo, le vedaron el acceso a causa del bloqueo impuesto desde 2019, cuando el organismo reconoció a una oposición parlamentaria desde el exterior como supuesto «gobierno legítimo» (Plan Guaidó).
Por lo tanto, en aquel entonces el Gobierno del presidente Nicolás Maduro impulsó en las mesas de negociación en México con sectores de la oposición un acuerdo parcial que contemplaba explícitamente la discusión sobre «la protección de la economía nacional y medidas de protección social al pueblo venezolano. Incluyendo los Derechos Especiales de Giro dispuestos para tal fin por el Fondo Monetario Internacional».
De ese modo, la reanudación de relaciones que anunció la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, despeja ahora el camino para que esos más de 5.000 millones de dólares en reservas congeladas puedan utilizarse por el Estado venezolano con plena discrecionalidad y sin menoscabo de su soberanía financiera.
Con Información de AGENCIA VN.





