MTV se despidió para siempre y esto es apenas un poco de todo lo que hay para agradecerle.
MTV lo hizo. Creó ese instante sensual e histórico, creó tantos otros instantes históricos en sus premiaciones y en sus shows acústicos o enchufados, y también hizo algo que todavía no se llamaba como hoy. Esa tríada entre Britney, Christina y Madonna podría haber inaugurado la expresión “respeten los rangos” sin necesitar ninguna explicación.
Es que en esa programación musical constante, MTV narraba la historia de la música popular. Contaba quién había inventado qué cosa, qué artista había influenciado a otro, qué sonido se escuchaba en el Reino Unido, en la Costa Este de los Estados Unidos, en el Río de la Plata, en Río de Janeiro y en California. MTV era una enciclopedia musical a cielo abierto.
La era de la inmediatez
Ahora es diciembre de 2025, el tránsito no se detiene y la imagen de Slash subido a la escalera apuntando el mástil de su guitarra al cielo sigue vívida. Pienso que el mundo cambia demasiado rápido. Que esperar a que un canal de televisión ponga justo el video de la banda que a una le gusta en una era completamente on demand es un contrasentido.
Pero sobre todo pienso que “November rain” dura algo más de nueve maravillosos minutos, y que lo que más cayó en desuso es que la atención humana, ese bien cada vez más escaso, se concentre en una sola cosa durante ese tiempo. Ese tiempo que antes parecía un recreo cortísimo ahora es una eternidad porque nueve minutos alcanzan para abrir y cerrar varias aplicaciones, scrollear, dar likes, recibir likes, olvidarnos de lo que estábamos haciendo, retomar y, con suerte, terminar algo de lo que queríamos hacer.
Hay mucho por agradecerle a MTV. Esos mundos que nos hizo conocer, esos artistas de los que nos ayudó a enamorarnos, esos sonidos que incorporó a nuestras bibliotecas. Todo eso que descubrimos mientras esperábamos tener suerte y que pasaran el video que nos moríamos por ver.
Con Informacion de INFOBAE.





