Gobierno de Bolivia negocia con sectores para evitar huelga contra retiro de la subvención al combustible.
El Gobierno de Bolivia declaró que no dará marcha atrás en sus decisiones, ya que sostener la subvención implicaría en 2026 un desembolso de 3.500 millones de dólares, que corresponde al 6,4% del Producto Interno Bruto (PIB).
El Gobierno de Bolivia realizó este fin de semana múltiples encuentros con ciertos sectores sociales para detallar el decreto que elimina la subvención a los combustibles luego de más de 20 años, decisión que enfrenta la oposición de los sindicatos de transporte y trabajadores que han declarado una huelga indefinida a partir del lunes.
El gobierno de Rodrigo Paz alcanzó un «consenso» con la Cámara de Transporte y el sector de transporte pesado de Santa Cruz (este), la principal región y motor económico de Bolivia, para aceptar la medida y colaborar en otros asuntos.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, declaró después de una extensa reunión en Santa Cruz que se acordó abordar «otros aspectos», además del costo del combustible, como cuestiones fiscales y aduaneras.
Zamora señaló que este es solo uno de varios acercamientos necesarios para explicar a otros sectores, especialmente a los sindicatos de transportistas, las implicaciones del decreto 5503.
«Ha sido un fuerte golpe para nosotros, pero debemos adaptarnos (…) pensamos que los demás transportistas deben adaptarse, no podemos depender del Estado», señaló el líder del transporte pesado de Santa Cruz, Juan Yujra.
El presidente de la Cámara de Transporte del Oriente, Juan Áñez, manifestó que lo crucial es que el Gobierno asegure la «seguridad jurídica» y el suministro de combustible, para que los camiones de carga puedan llegar a las ciudades y cumplir con sus obligaciones de exportación.
Con Informacion de BANCA Y NEGOCIOS.





