FT: El mundo se acerca a una catástrofe energética.
Los últimos buques cargados de combustible en Catar y Emiratos Árabes Unidos llegarán en unos 10 días a los puertos, antes de que se detenga el flujo.
Los países dependientes del gas importado afrontarán un corte brusco del suministro de gas natural licuado (GNL) desde el golfo Pérsico, cuando en los próximos 10 días arriben los últimos cargamentos que zarparon desde la región justo antes del inicio de la guerra contra Irán, informa Financial Times citando a fuentes anónimas.
Catar, que produce cerca de una quinta parte del GNL mundial, detuvo las exportaciones tras el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz y sufrió enormes daños en su planta de Ras Laffan por ataques con misiles, lo que impulsó al alza los precios en Asia y Europa. Datos de seguimiento de buques indican que solo queda un cargamento del golfo con destino a Asia y seis a Europa.
Asia al borde del colapso energético
Países como Pakistán y Bangladés, muy dependientes del GNL catarí, ya reducen operaciones en sus terminales y aplican racionamientos ante la imposibilidad de pagar los altos precios del mercado al contado. En Pakistán, las dos plantas de importación han bajado su actividad a una sexta parte y podrían quedarse sin gas a finales de mes, mientras el Gobierno estudia recurrir al fueloil, más caro y contaminante, para generar electricidad. En paralelo, las autoridades bangladesíes han anunciado el cierre de las universidades como parte de las medidas de contención.
Con Información de RT.





