César Aristimuño: Venezuela puede cerrar 2026 con crecimiento de 3%, a pesar de la hora difícil que padece.
Caracas, 26 de julio de 2026.- Las perspectivas inflacionarias para este segundo semestre muestran señales de moderación, correlacionadas con la evolución reciente del mercado cambiario, indica el economista César Aristimuño.
A pesar de que las secuelas del impacto generado por los sismos del mes pasado continúan definiendo las prioridades en el análisis del entorno nacional, el país todavía posee elementos para potenciar una recuperación gradual que se evidencie en sus principales indicadores económicos.
Contrario a las proyecciones más negativas, el economista César Aristimuño, director general de la consultora financiera Aristimuño Herrera & Asociados, opina que el segundo semestre, que recién inicia, traerá una leve recuperación en la capacidad de consumo de la población y del poder adquisitivo, especialmente hacia el final del año.
El economista Aristimuño proyectó que el PIB de Venezuela finalizará 2026 en positivo, con un aumento cercano al 3%.
Inflación controlada
En el contexto monetario, las expectativas inflacionarias para la segunda mitad del año evidencian indicios de desaceleración, estrechamente vinculadas a la reciente evolución del mercado de divisas.
En la actualidad, se percibe una presión moderada sobre el tipo de cambio oficial, que se sitúa ligeramente por encima de 740 bolívares por dólar, resultado de las intervenciones estratégicas del Banco Central de Venezuela, que ha aportado más de 9.000 millones de dólares a la banca en lo que va del año y una rigurosa administración de la liquidez en bolívares.
Esta medida ha sido clave para evitar una transferencia repentina de la volatilidad del tipo de cambio a los precios de bienes y servicios, lo que ha permitido que la tasa de inflación mensual se mantenga en niveles más controlables en relación con los picos históricos recientes, señala Aristimuño.
«Junto a esta dinámica y el aumento que consideramos temporal de la inflación registrada en junio de 13,8%, resalta la leve reducción de la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el mercado paralelo. Este debilitamiento es un indicio de una oferta de divisas que, si bien es específica.
BANCA Y NEGOCIOS/EET





