¿Tengo que vacunarme contra el sarampión si ya tuve la enfermedad?
El reciente incremento de casos de sarampión en Argentina, particularmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), ha suscitado inquietud en la población y activado la alerta epidemiológica en el país.
Las entidades de salud y los expertos destacan la necesidad de intensificar la prevención, dado que la disminución en el porcentaje de vacunación genera un ambiente propicio para el resurgimiento del virus. Subrayaron la importancia de conservar niveles elevados de inmunización para prevenir la difusión de esta enfermedad sumamente contagiosa.
Qué hacer para tener anticuerpos si ya cursé la enfermedad
Especialistas del Ministerio de Salud y los CDC de los EEUU afirman que, incluso quienes ya tuvieron sarampión, deben recibir la vacuna doble o triple viral.
Esta recomendación se basa en que la vacuna también protege contra paperas y rubéola, y su seguridad está comprobada aunque se administre a una persona que ya es inmune al sarampión por haber cursado la enfermedad. Además, contar con dos dosis según el calendario nacional o demostrar anticuerpos IgG específicos contra el virus mediante un estudio de laboratorio asegura protección eficaz.
Cómo se contagia el sarampión
De acuerdo con datos del Ministerio de Salud de la Nación, los CDC y organizaciones internacionales, el sarampión se transmite por secreciones respiratorias expulsadas al hablar, toser o estornudar, y también por contacto con superficies contaminadas recientemente. El virus permanece activo hasta dos horas en el ambiente, lo que explica la facilidad con la que se disemina en lugares cerrados y concurridos.
Qué necesito para darme la vacuna contra el sarampión y dónde la aplican en el AMBA
Conforme a los criterios establecidos por el Ministerio de Salud, la vacuna doble o triple viral no requiere orden médica y está disponible de manera gratuita en hospitales y vacunatorios públicos del AMBA.
El esquema de vacunación vigente marca que niños y niñas deben recibir la primera dosis a los doce meses y la segunda a los cinco años. En tanto los mayores de cinco años, adolescentes y adultos deben registrar dos dosis aplicadas después del primer año de vida, o demostrar inmunidad mediante serología IgG positiva.
En caso de no contar con comprobante o estudio de anticuerpos, la indicación es reiniciar el esquema vacunal.
Con Informacion de EL ARAGUEÑO.





