Rusia se pronuncia sobre la tensa situación en Irán.
“Se aplican los tristemente célebres métodos de las ‘revoluciones de colores’, cuando una protesta pacífica se convierte en disturbios crueles y sin sentido”, afirmó María Zajárova.
Moscú atribuye la actual situación interna en Irán a la presión sancionadora de Occidente, en medio de las protestas violentas en el país persa. Según la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, las “medidas ilegales” aplicadas durante años dificultan el desarrollo del país y generan problemas económicos y sociales que afectan sobre todo a los ciudadanos de a pie.
Según la Cancillería rusa, fuerzas externas hostiles intentan aprovechar esta tensión social para “desestabilizar y destruir” el Estado iraní. “Se aplican los tristemente célebres métodos de las ‘revoluciones de colores’, cuando una protesta pacífica se convierte en disturbios crueles y sin sentido, pogromos, asesinatos de agentes del orden y de simples ciudadanos, incluidos niños”, explicó la vocera, añadiendo que ello ocurre por la acción de provocadores “especialmente entrenados y armados” que actúan “siguiendo instrucciones desde el extranjero”.





