Estrés de fin de año: la tormenta perfecta que pone en jaque nuestro corazón.
La carga excesiva de trabajo, la acumulación de responsabilidades, la inclinación a beber más alcohol y consumir alimentos pesados, forman una combinación peligrosa para nuestra salud. A cuáles signos se debe estar atento.
Con la entrada de diciembre, para muchas personas se establece una sensación habitual: el año parece moverse más rápido de repente. Las responsabilidades se acumulan, las actividades no ofrecen descanso, los cierres y evaluaciones se vuelven ineludibles y, simultáneamente, crece la presión emocional.
El denominado estrés de fin de año mezcla cansancio físico, inquietud y presión constante, una combinación que no es inofensiva. A pesar de que a menudo se minimiza o se considera normal, puede ocasionar efectos reales en la salud, especialmente en el sistema cardiovascular.
En Argentina no hay estadísticas oficiales que lo cuantifiquen de manera sistemática, pero la tendencia se manifiesta constantemente en investigaciones clínicas, en la práctica médica diaria y en estudios laborales internacionales.
Con Informacion de BATALLADEIDEAS.





