Empresario australiano desarrolla una vacuna de ARNm con ayuda de IA para tratar a su perra con cáncer avanzado.
Lo que comenzó como una carrera desesperada contra el tiempo para salvar a Rosie, una perra de ocho años diagnosticada con un cáncer de mastocitos terminal, se convirtió en un avance científico que investigadores australianos ya planean trasladar a humanos. El empresario especializado en Inteligencia Artificial (IA), Paul Conyngham, logró diseñar una vacuna utilizando algoritmos de vanguardia.
Tras el fracaso de la quimioterapia y la cirugía, Conyngham no se rindió y utilizó sus conocimientos como analista de datos para «interrogar» el genoma del tumor de su mascota.
El «Equipo» de Inteligencia Artificial
Para el desarrollo de este tratamiento experimental, el empresario recurrió a tres potentes herramientas de IA que cumplieron funciones específicas:
- ChatGPT (OpenAI): Actuó como el consultor inicial, sugiriendo la inmunoterapia como vía y dirigiendo al empresario hacia centros de genómica especializados.
- AlphaFold (Google DeepMind): Fue clave para identificar las proteínas mutadas dentro del tumor de Rosie, señalando los objetivos potenciales para el fármaco.
- Grok (xAI): La IA de Elon Musk fue la encargada de realizar la formulación final de la vacuna de ARNm personalizada.
El proyecto contó con el respaldo de investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW). El proceso consistió en secuenciar tanto el ADN sano como el tumoral de la perra para detectar mutaciones exactas. Ante la imposibilidad de conseguir fármacos comerciales, el equipo optó por sintetizar una vacuna de ARN mensajero (ARNm), similar a la tecnología utilizada en las vacunas contra el COVID-19.
Con Informacion de VENEZUELA NEWS.





