Esterilizaciones forzadas y niños separados: los abusos de Dinamarca contra los indígenas de Groenlandia.
Miles de mujeres sufrieron la colocación de dispositivos intrauterinos sin su conocimiento ni su autorización. Esta práctica coercitiva se realizó entre 1966 y 1991.
La relación entre Dinamarca y Groenlandia continúa marcada por el legado colonial y las violaciones de derechos humanos cometidas por el país europeo contra la población indígena de la isla. En 2012, alrededor del 89 % de los habitantes de Groenlandia pertenecía al pueblo inuit, mientras que el resto era de origen danés y europeo.
Después de que Groenlandia pasó de ser una colonia a un condado danés en 1953, las condiciones de vida y del sistema sanitario de la isla mejoraron, lo que provocó un aumento de la tasa de natalidad en los años posteriores. El pico se alcanzó en 1966, con 1.781 nacimientos, casi un 80 % más que 15 años antes.
Anticoncepción forazada
Para Dinamarca, este crecimiento suponía un alto coste en servicios públicos, pero también generó inquietud política y social, ya que las autoridades expresaron preocupación por el incremento de madres jóvenes y solteras. En 1966, el Ministerio de Salud de Groenlandia y la Junta Nacional de Salud pusieron en marcha una iniciativa masiva para controlar el número de nacimientos mediante la implantación de dispositivos intrauterinos (DIU).
Con Informacion de RT.





