Urge combate frontal contra los retos virales negativos para proteger a los jóvenes.
Los desafíos virales, un fastidio. Para iniciar este artículo, es apropiado repasar adecuadamente la noción de la estupidez. La palabra posee múltiples significados, pero en el ámbito social está ampliamente entendida. La idiotez se relaciona con tontería, imbecilidad, memez, necedad, simpleza, tontada, pamplinada, cojudez y todos estos términos al final indican una muy baja capacidad de criterio, entendimiento, raciocinio y apego a lo correcto.
La psicóloga infantil María Sierralta Pérez afirma que «lo que se considera correcto en ciertos casos es un concepto que puede depender de la discreción y la interpretación, sin embargo, los seres humanos desde una edad temprana somos capaces de reconocer, ya sea por asimilación o por experiencia, lo que es o no correcto. Nadie consume excremento, porque entiende que está mal. Nadie va a la calle sin ropa porque entiende que no está bien, nadie se tira a una piscina y empieza a respirar bajo el agua, porque es consciente de que se ahogará.
El psicólogo sostiene que «si vinculamos esta definición con las acciones de los niños y adolescentes, que naturalmente muestran conductas experimentales y rebeldes, dependerá en gran medida de la crianza y el aprendizaje que nosotros, los padres y los maestros, les proporcionemos para que entiendan cómo diferenciar lo correcto de lo incorrecto y qué comportamiento adoptar, reconociendo también que lo incorrecto conlleva un castigo o una consecuencia»
Con Informacion de NOTICIA AL MINUTO.





