Anthropic, OpenAI y Google: Tres estrategias opuestas ante el tablero bélico de la IA.
El Pentágono utiliza estos modelos para sintetizar documentos, optimizar cadenas de suministro y analizar datos en tiempo real.
La creciente disputa legal y ética entre las tecnológicas y el Pentágono está reconfigurando el tablero de la Inteligencia Artificial (IA), con tres actores clave, Anthropic, OpenAI y Google, que han adoptado aproximaciones diversas ante el uso bélico de su tecnología.
Anthropic ha visto crecer su popularidad entre los civiles a la par que se enfrenta en los tribunales a la Administración de Donald Trump, OpenAI enfrenta críticas por su cercanía al sector militar, y Google expande discretamente su presencia en Defensa.
La semana pasada, el Departamento de Defensa de EEUU designó a Anthropic como un «riesgo para la cadena de suministro» y vetó el uso de su tecnología en contratos militares tras no lograr un acuerdo con la compañía.
El origen de la fricción radica en las salvaguardas que Anthropic -una empresa que se distingue por priorizar la seguridad- pidió al Pentágono, como la prohibición explícita del uso de su modelo Claude en vigilancia doméstica masiva o en el desarrollo de armas totalmente autónomas.
Por el contrario, el Pentágono exigió un acceso «para todo propósito legal» sin restricciones del proveedor, lo que le llevó a un acuerdo con OpenAI para el uso de sus modelos de IA.
La vanguardista tecnología de Anthropic había sido integrada en sistemas críticos del Pentágono, utilizados para sintetizar documentos, optimizar cadenas de suministro y analizar datos en tiempo real en operaciones de defensa.
Según medios con acceso a fuentes del Departamento de Defensa, Claude ha sido empleado en análisis y logística de operaciones militares como la reciente incursión militar en Venezuela, así como en operaciones en Irán, pese a la decisión del Pentágono de limitar su uso.
Con Información de BANCA Y NEGOCIOS.





